Dietas



Dietas desconcertantes

El diario El Comercio de Quito, en su edición del 20 de abril, dedica toda una página a colores a temas de dietética, desarrollados en tres secciones: “el desayuno no puede reemplazarse, el almuerzo debe ser equilibrado y la cena debe ser la comida más austera”.

En un aparte, se sugiere distribuir las calorías diarias en cinco comidas: 10% en un refrigerio matutino, 20% en el desayuno, 40% en el almuerzo, 10% en un refrigerio vespertino y 20% en la cena.

Por lo pronto, ¿cuántos lectores tendrán los conocimientos y la paciencia para ponerse a convertir el porcentaje de calorías en volúmenes o cantidades de los varios alimentos y luego distribuirlos según las cinco comidas? Por otro lado, no se indica para qué clase de consumidores es tal distribución de calorías. No da lo mismo que sea para niños pequeños, adultos o mayores, mujeres u hombres, sedentarios o trabajadores. Hace algunas décadas, Quito se extendía de norte a sur desde la avenida 24 de Mayo hasta la avenida Colón. Por entonces era perfectamente posible que un empleado, un obrero, o un estudiante, tuvieran sus tres comidas en casa con el almuerzo abundante o sustancioso. En la actualidad, cuando la ciudad se extiende a lo largo de más de No se indica para qué clase de consumidores es tal distribución de calorías. No da lo mismo que sea para niños pequeños, adultos o mayores, mujeres u hombres, sedentarios o trabajadores. 30 kilómetros, una alta proporción de personas, (tardándose entre una o dos horas para trasladarse del hogar al trabajo y viceversa), toma su almuerzo en el propio lugar de trabajo o cerca a él y generalmente, el almuerzo es ligero.

En otro párrafo de la página de marras se aconseja: “Ojo con las verduras”. “Se debe evitar las legumbres y verduras indigestas, como la col, la coliflor, las alcachofas, etcétera”. Sin embargo, como lo sabe casi todo el mundo, la col y la coliflor se utilizan en pequeñas cantidades y las alcachofas mucho menos. En cuanto a las legumbres, no se menciona ninguna, tal vez porque se las ha confundido con las hortalizas. La legumbre es una planta que produce frutos o granos en vainas, así por ejemplo, el fréjol, la lenteja, el haba, el chocho y la soya. Por razones nutricionales, por razones de costos, y por otras tantas razones, debe estimularse su consumo en cantidades apropiadas, junto con los cereales.

En otro aparte sobre la “cena ideal” se recomienda “a más de ensalada, pescado blanco, pavo, jamón, tortilla francesa, pollo (siempre controlando el aceite en su preparación), yogur desnatado y algo de pan”. El autor parece o bien extranjero o bien alguien que soslaya datos básicos acerca de los ecuatorianos. Olvida que el salario unificado es de 264 dólares. “La cena ideal” sería solo para privilegiados. Por lo demás, los aceites o grasas o mantecas, son necesarios en una dieta balanceada, pero en proporciones adecuadas de aceites saturados e insaturados. Es importante que exista una proporción equilibrada entre los aceites insaturados omega-3 y omega-6.

En fin, no se mencionan alimentos básicos en la dieta popular, como maíz, quinua, arroz, fréjol, papa, yuca, y verde.

Plutarco Naranjo
naranjo@lenguaje.com

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